Color · Duración: 193' aprox. · Año: 1979 (2002) · EUA ·
Calif.: No recomendada para menores de 18 años · Bélico/Drama
-Director: Francis
Ford Coppola
-Reparto: Martin Sheen,
Marlon Brando, Robert Duvall, Frederic Forrest, Albert Hall, Sam Bottoms, Laurence
Fishburne, Dennis Hopper, Harrison Ford.
-Premios: 2 Óscars a la Mejor Fotografía y
Mejor Sonido (8 nominaciones). 3 Globos de Oro: Director, Actor secundario
(Robert Duvall) y Banda sonora. Palma de Oro del Festival de Cannes.
-Sinopsis: A
través de la locura de la Guerra de Vietnam, Francis Ford Coppola ofrece una
asombrosa visión de los aspectos más sombríos del espíritu humano. El teniente
Willard (Martin Sheen) recibe órdenes de encontrar a un grupo de militares
renegados, dirigidos por el coronel Kurtz (Marlon Brando), que se encuentra en
Camboya tras haber desertado y liderar actualmente a una tribu indígena que
veneran a Kurtz como un dios. Willard, acompañado de otros soldados, deberá
remontar río arriba para encontrar el lugar donde se encuentra atrincherado el
coronel.
-Crítica: Extraordinaria
película que nos muestra el recorrido hacia la locura de un soldado que, por
momentos, llega a parecer el más cuerdo de los que le rodean. Ambientada en la
guerra del Vietnam, retrata, posiblemente como ninguna otra película haya
logrado hasta la fecha, los horrores y disparates de una guerra que nunca debió
iniciarse. Resulta asombrosa la capacidad de Coppola para inmiscuirnos lentamente,
y mientras avanzamos el curso del río con el protagonista, en un mundo cada vez
más irreal que nos embriaga de una anodina sensación de pesadumbre y abandono
hasta perder todo contacto con la realidad.
Quedarán para la historia algunas escenas inolvidables de la
película, como el ataque de los helicópteros del Séptimo de Caballería al son
de la Cabalgata de las valquirias de Wagner, la aparición de Martin Sheen de
entre las aguas con pinturas de guerra o el mismo inicio de la película, con el
sonido de ‘The end’ de The Doors acompañando imágenes de destrucción. Pero de
entre todos, resulta especialmente remarcable el personaje creado por Robert
Duvall, el coronel Kilgore, un
sujeto estrafalario y delirante que nos regala la ya mítica frase ‘me gusta el
olor del napalm por la mañana’. Extraordinario.
Exagerada, por otra parte, me resulta la mención que hacen
algunos del papel de Marlon Brando, sugestionados supongo por el áurea que le
acompañaba tras la gran actuación en El Padrino efectuada pocos años antes. De
todas formas, sus excentricidades originaron más problemas que dichas a
Coppola, que no solo tuvo que lidiar con el actor para que se trasladase a
Filipinas a rodar la película, sino que además este se presentó con la cabeza
rapada, ni una sola frase del guión aprendida y un ostentoso sobrepeso que les
forzó a grabar sus escenas medio en penumbras con fin de disimularlo. Por otro
lado, el personaje del teniente Willard fue ofrecido previamente a Al Pacino, Jack
Nicholson y Robert Redford, que declinaron sistemáticamente la propuesta de
pasar 16 semanas en Manila –acabaron siendo 34–, cosa que aprovechó Martin
Sheen para rodar la película más relevante de su carrera. Y parece ser que lo
celebró a lo grande, ya que rodó la mayor parte de la misma bajo los efectos
del alcohol y las drogas (ataque al corazón incluido). Muestra de ello es la
escena inicial en la habitación del hotel, en la que realmente estaba borracho
y en la que el puñetazo al espejo (que no estaba en el guión) y la sangre eran
igual de reales.
En fin, es tal la cantidad de anécdotas y curiosidades que
acompañan a la película que, junto con su ineludible calidad cinematográfica,
la convierten en un mito del cine de obligado visionado. La película aquí reseñada,
‘Apocalypse Now Redux’, es una versión estrenada el año 2002 con 49 minutos
adicionales que hacen de la película un auténtico maratón de más de 3 horas que
no puede dejar de verse.
Color · Duración: 127' aprox. · Año: 1997 · Francia/EUA · Calif.: No
recomendada para menores de 13 años · Ciencia ficción
-Director: Luc
Besson
-Reparto: Bruce Willis,
Gary Oldman, Milla Jovovich, Luke Perry, Ian Holm, Chris Tucker.
- Premios: 3 Premios César al Mejor Director, Mejor
Fotografía y Diseño de Producción (8 nominaciones). Nominada al Óscar a los
Mejores efectos de sonido.
-Sinopsis: Cada
cinco mil años, se abre un portal entre dimensiones y el Mal entra al universo.
Para evitar la destrucción, se necesita un arma definitiva: el quinto elemento.
En el Siglo XXIII, Korben Dallas, un ex militar convertido en taxista, será el
único capaz de llevar adelante esta misión.
-Crítica: Película
bastante desaprovechada dadas las posibilidades que podía ofrecer desde un
inicio para convertirse en un film de culto en los pasillos de ciencia ficción de
los videoclubs. Sorprende cómo la película, pese a iniciarse con ínfulas de
seriedad, pasa en un momento determinado, y sin necesidad aparente, a
convertirse en un despropósito cómico infantiloide para el que solo cabe la
explicación de que el director intuyera a mitad de la misma que no iba a ser
capaz de montar nada mejor. Por ello, resulta extraño el esmero dedicado en el
diseño visual (con nada menos que la participación gráfica de Moebius y la
costurera de Jean-Paul Gaultier) y, en cambio, la poca traza demostrada para la
concepción de entes extraterrestres (con la temprana aparición de una especie de puerco espines de patosos
andares y pensamiento superior a los que se supone que debemos confiar la salvación
de nuestra raza, así como la de unos bélicos guerreros con máscaras de goma 'calidad
Halloween').
Suerte tenemos de Milla Jovovich, que concentra las atenciones a lo
largo de la película con su media melena naranja y esa cara de chica inocente a
la par que traviesa que, para
deleite de los asaltacunas más nostálgicos, recuerda a una Pippi Calzaslargas crecidita. Bruce Willis y Gary Oldman cumplen
sobradamente, como es habitual. Cuestión aparte merece el papel de Luke
Perry, que no pasa de meramente testimonial, y cuya participación evidencia la necesidad de incorporarlo
en los créditos y atraer con ello al público femenino más bobalicón. Con todo
ello, recomendamos la película para gente con pocas ganas de ponerse exquisitos un
domingo por la tarde.