Mostrando entradas con la etiqueta Acción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acción. Mostrar todas las entradas

11 de septiembre de 2014

Lucy (2014)


Color · Duración: 90’ aprox. · Año: 2014 · Calif.: No recomendada para menores de 16 años · Francia/EUA · Acción / Ciencia ficción
-   Director: Luc Besson
-  Intérpretes: Scarlett Johansson, Morgan Freeman, Min-sik Choi, Amr Waked.
-  Sinopsis: Lucy da vida a una mujer corriente que es obligada a ejercer de mula por una mafia taiwanesa. Su vida cambiará por completo cuando la bolsa de droga que lleva en su interior se rompa y el contenido entre en contacto con su cuerpo, confiriéndole increíbles habilidades.
-  Crítica: Sinceramente, hacía tiempo que no salía del cine con tal sensación de desasosiego. ¡Qué película más absurda! Y lo peor es que en esta ocasión, y sin que sirva de precedente, me ha parecido percibir que el sentir era compartido con la mayor parte de la sala. La frialdad con la que ha salido el público del cine y la estupefacción tras unos más que escasos 90 minutos de duración (y más que suficientes de incompetencia) son para ser grabados y expuestos a su director en modo penitencia por semejante desfachatez.
Y eso que el film parte de una premisa más que válida e interesante para su desarrollo: “Una persona normal utiliza un 10% de su capacidad cerebral. Ella está a punto de alcanzar el 100%”, reza el eslogan del cartel. Dando pie a especular acerca de qué seríamos capaces de realizar si consiguiéramos utilizar el 100% de nuestro intelecto, despertando de su profundo letargo a esa parte del cerebro que no utilizamos y explorando con ello los límites de la naturaleza humana.
Pero ya dicen que el que mucho abarca, poco aprieta. Y el film de Luc Besson trata de pasar por trascendental y filosófico en un marco de película de acción, aderezada a su vez con dosis de mafia taiwanesa, persecuciones en coche y chica guapa con superpoderes. Y todo ello en 90 ridículos minutos que no dan ni para comenzar a desgranar alguno de estos temas. Imaginen pues para dar cabida a todos… La película se queda continuamente a medias, siendo un quiero y no puedo, una concatenación de episodios no desarrollados sin mayor nexo de unión que el transcurrir por pantalla de Scarlett Johansson.
Y es que Scarlett Johansson transcurre por la pantalla, no actúa. Ella se limita a posar delante de la cámara poniendo cara de pánfila bobalicona asustada al inicio (da igual que la engañe el novio, la extorsione una banda mafiosa o le asesten una paliza de muerte, que la cara no varía) y de fría pseudo-robot asesina y sin sentimientos al final. Actuación plana de la tan codiciada nueva tentación rubia, que intenta afianzar su nuevo cariz de dura superheroína cual Milla Jovovich en Resident Evil con tan desafortunado tino que se queda en mera Halle Berry como Catwoman.
Completando el cartel tenemos al incombustible –es un decir, no vayan ahora a arrojarle un bidón de gasolina por encima y lanzarle una cerilla, pedazo de insensatos– Morgan Freeman, que cumple con su habitual papel de secundario entrañable para dar caché a la película aprovechando su inconfundible y autoritaria voz.
Con sus apariciones conseguimos lo mismo que con las de Robert de Niro últimamente: productora feliz, director satisfecho, público encantado, actor algo más rico y otra actuación para el olvido. Todos contentos (o no).
En fin, que tras el devenir atropellado de la película, esta llega a su cénit tras una comunión de despropósitos tales como que Lucy, mientras trata de alcanzar su máximo de capacidad cerebral y tras pasar por una especie de sala remasterizarizada de Matrix, se diluye entre ordenadores y sistemas operativos para regenerarse corpóreamente en una especie de pendrive con el que transmitir a la humanidad todo el conocimiento adquirido. Delirante.
Y lo peor de todo es que, aunque parezca imposible, la película queda sin final aparente. Con un cierre totalmente precipitado. Es como si no hubieran sabido cómo darle un cierre decente a la historia y se la hubieran quitado de encima de cualquier manera con tal de cumplir el expediente. Vaya, como si el perro se hubiera comido las últimas páginas del guión y nadie más tuviera una copia… Lamentable, de verdad.
Y con esto, nuestro buen amigo Luc Besson, director de El quinto elemento (1997), se gana un sonoro Ñordoflín con otro de sus Blockbuster de videoclub.

 -   Tráiler:
 .
 -   Puntuación Pinículas y Flins:
Ñordoflín

14 de julio de 2013

El club de la lucha (1999)



Color · Duración: 139’ aprox. · Año: 1999 · Calif.: No recomendada para menores de 18 años · EUA · Drama / Acción
-  Director: David Fincher
- Intérpretes: Edward Norton, Brad Pitt, Helena Bonham Carter, Meat Loaf, Jared Leto
-  Premios: Nominada al Oscar a los Mejores Efectos de Sonido.
- Sinopsis: Jack (Edward Norton) es un personaje insomne y desesperado por escapar de su fatal y aburrida vida. En un viaje en avión conoce a Tyler Durden (Brad Pitt), un peculiar vendedor de jabón con una filosofía muy particular; Tyler cree que el perfeccionismo es para los débiles y que es la destrucción de uno mismo lo que realmente hace que la vida merezca la pena. Jack y Tyler forman un club de lucha secreto que pronto se convierte en un lugar de moda. Un sorprendente final, que no puedes ni imaginar…
- Crítica: A sabiendas del incumplimiento de la primera norma del Club de la Lucha que supone hablar del Club de la Lucha, creo que ejerceré mi derecho de insumisión quebrantándola, dado el riesgo de verse seriamente resentida la crítica que pudiera hacer en caso contrario…
El club de la lucha es una película ruda, áspera, consciente de su osadía e irreverencia, que ahonda en los miedos más profundos del ser alumbrando así sus más escabrosas miserias. Desde el inicio nos bombardea con un sinfín de mensajes, frases e imágenes contundentes que apenas da tiempo a asimilar, logrando con ello captar la máxima atención del espectador, que empieza a sentir esa extraña sensación durante el visionado de desear volver a ver la película para asimilar todos sus matices, en lo que demuestra un guión y un montaje muy bien trabajados.
Como bien es conocido, y así se nos indica al inicio de la cinta, se trata de una adaptación cinematográfica de la novela homónima de Chuck Palahniuk. Este hecho suele condicionar mucho los films, especialmente en lo que respecta a su lenguaje –que se vuelve más cargado y trascendente de lo habitual– y su ritmo –normalmente mermado al querer incluir la mayor parte de elementos posibles en la trama–. No es el caso de esta película, cuyo ritmo resulta frenético en las partes esenciales de la misma. La acción es narrada en primera persona por su protagonista en un absorbente proceso que nos adentra en el mundo cada vez más hosco y siniestro de su mente, que le conduce irrefrenablemente hacia la autodestrucción más absoluta.
Es en ese momento cuando la historia que trata de narrar la película se desborda, caminando hacia la irrealidad y el surrealismo. Y es que, tras un inicio cargado de reflexiones e ideas radicales que tratan de llamar a la anarquía y la rebelión al más puro estilo V de Vendetta, el mensaje se va diluyendo entre puñetazos y sangre en dosis de abundancia y gratuidad, quedando finalmente reducido a una ligera brisa que apenas logra agitar la mente del espectador.
Es por ello que, pese a que cabe destacar y poner en valor el estilo propio que logra el film con esa atmósfera hastía y de abatimiento anímico en la que poco a poco va sumergiéndonos, así como algunas escenas de vanguardia cinematográfica a reseñar como la de sexo entre Brad Pitt y Helena Bonham Carter –espléndida y originalmente tratada–, la película pierde gran parte de su enorme potencial en su centralización extrema en la violencia exacerbada y salvaje con la que difumina el mensaje de mayor calado que podría ofrecer, finalizando con un final predecible, aunque no evidente.

-   Tráiler:

-   Puntuación Pinículas y Flins:
Regulera

11 de julio de 2013

Django desencadenado (2012)



Color · Duración: 165’ aprox. · Año: 2012 · Calif.: No recomendada para menores de 16 años · EUA · Western / Acción
-   Director: Quentin Tarantino
- Intérpretes: Jamie Foxx, Leonardo DiCaprio, Christoph Waltz, Samuel L. Jackson, Kerry Washington
- Premios: 2 Oscars: Mejor Guión Original y Mejor Actor Secundario (Christoph Waltz). 2 Globos de Oro: Mejor Guión y Mejor Actor Secundario (Christoph Waltz). 2 BAFTA: Mejor Guión y Mejor Actor Secundario (Christoph Waltz).
-  Sinopsis: Dos años antes de estallar la Guerra Civil Americana (1861-1865), King Schultz (Christoph Waltz), un cazarrecompensas alemán que le sigue la pista a unos asesinos, le promete al esclavo negro Django (Jamie Foxx) dejarlo en libertad si le ayuda a atraparlos. Terminado con éxito el trabajo, Django prefiere seguir al lado del alemán y ayudarle a capturar a los delincuentes más buscados del Sur. Se convierte así en un experto cazador de recompensas, pero su único objetivo es rescatar a su esposa Broomhilda (Kerry Washington), a la que perdió por culpa del tráfico de esclavos. La búsqueda llevará a Django y a Schultz hasta Calvin Candie (Leonardo DiCaprio), el malvado propietario de la plantación “Candyland”. La presencia de ambos en los alrededores de la propiedad, despierta las sospechas de Stephen (Samuel L. Jackson), el esclavo de confianza de Candie.
 -  Crítica: Un Tarantino comedido, diluido en su propio universo, sin la fuerza de antaño y, desde luego, sin las insolentes muestras de ingenio que nos llevaron a amar su cine. Eso es lo que encontramos en Django desencadenado. Un film descafeinado, con personajes poco carismáticos e inconclusos y, por encima de todo, con un guión falto de fuerza –por más premios que las diferentes academias hayan tenido a bien otorgarle en este apartado–.
En su gran oportunidad para abrazar uno de los géneros más añorados del cine, y al que últimamente parece que todo director que se precie desea hacerle su particular homenaje intentando revivirlo infructuosamente, Tarantino no logra explotar todo el potencial que este le ofrece. Incluso él mismo define su obra más como un “southern” que como un western. Y no le falta razón, dado que pese a tener en su inicio un marcado componente spaghetti, con la clásica iconografía y ese uso excesivo de los zooms tan característico, vira incomprensiblemente hacia una película de ámbito sureño cuya trama versa sobre la esclavitud en los campos de algodón previa a la Guerra Civil Americana.
La verdad es que, con el bagaje de las grandes películas llevadas a cabo hasta la fecha y con su mente retorcida y brillante, resulta decepcionante el poco partido que le saca al mundo western con la elaboración de lo que bien podemos catalogar como un guión bastante pobre. Y eso es lo que más sorprende. Estamos hablando de Tarantino. El maestro del guión. Nadie es capaz de imaginar personajes tan macabramente seductores y nadie como él juega con esas largas conversaciones aparentemente intrascendentes que logra culminar con los momentos de mayor clímax de la película. Django desencadenado no es nada de eso. Los personajes no acaban de enganchar y tampoco posee una complicada trama, incluso diría que es su película más simple en ese aspecto: un cazarrecompensas que promete liberar a un esclavo si le ayuda en su propósito de dar caza a diversos forajidos y que culmina con la asociación de ambos en la venganza personal del segundo por haber sido separado de su mujer, también esclava. Una breve premisa que se alarga sin demasiado sentido durante más de dos horas y media.
Bien es cierto que la película da comienzo prometiendo grandes momentos con la aparición del inconmensurable Christoph Waltz, una delicia de actor que consigue recrear como nadie los excéntricos personajes propuestos por Tarantino. Pero, pese al fulgurante y poderoso inicio de su personaje –referencia a Taxi Driver incluida–, el mismo se queda diluido en el transcurso de la trama, evidenciando un guión insulso, de vaga complejidad y que no se desarrolla como cabía esperar. No es hasta la aparición de DiCaprio, tras la primera hora de película, que volvemos a confiar en un inminente repunte que nunca llega a ocurrir, con lo que en breve la trama cae de nuevo en un espeso aletargamiento del que solo logramos salir con la aparición en pantalla de un inspiradísimo Samuel L. Jackson en su papel de odioso sirviente.
La película depende tanto del encanto de factores externos como las apariciones sistemáticas de los grandes actores que participan en ella y de su acierto interpretativo, que evidencia, más aún si cabe, el dilatado y en ocasiones redundante guión, que divaga sin saber encontrar el final deseado hasta lograr aferrarse a última hora en la base del ‘tarantinismo’ más puro: la casquería sangrienta. La lástima es que, siendo una película que trata de despegarse desde el inicio de sus predecesoras en ese aspecto, queda evidenciada la falta de ideas para dar fin a la misma tras extenderse sin sentido práctico durante 165 minutos sin una trama central desarrollada que la sustente.
Tampoco convence otro de los puntos fuertes de Tarantino, la selección musical, que no resulta tan reseñable como en anteriores ocasiones. Tan solo destacan las canciones de dos clásicos del género como Morricone y Luis Bacalov. Asimismo, resulta extraña, aunque convincente, la selección de la canción Battle and prologue, utilizada previamente en la saga de Harry Potter, como acompañamiento al ataque de los jinetes del Ku Kux Klan –justo después de esa parodia pseudocómica y algo vergonzante más propia de Scarie movie–.
En resumen, Django desencadenado es la película menos ‘tarantiniana’ hasta la fecha, lo que la convierte sin lugar a dudas en la peor de ellas. Bien es cierto que las expectativas que genera cualquier nueva creación suya son siempre muy altas, pero en esta ocasión no se ven de ningún modo satisfechas.

-   Tráiler:

-   Puntuación Pinículas y Flins:
 
Regulera

24 de diciembre de 2012

Kung Fu Sión (2004)



Color · Duración: 95' aprox. · Año: 2004 · Hong Kong · Calif.: No recomendada para menores de 7 años · Comedia/Acción
-   Director: Stephen Chow
-   Reparto: Stephen Chow, Yuen Wah, Yuen Qiu, Leung Siu-Lung, Chan Kwok-Kwan
-   Premios: Globos de Oro: Nominada a Mejor película extranjera. Premios BAFTA: Nominada a Mejor película de habla no inglesa. 6 premios del cine de Hong Kong, incluyendo Mejor Película.
-   Sinopsis: La historia se sitúa durante el caos pre-revolucionario de los años 40 en China. Sing (Stephen Chow) es un delincuente con poca suerte decidido a entrar en el Axe Gang, uno de los clanes mafiosos más importantes de China. Para lograrlo, Sing pretende sacar dinero de los vecinos de un bloque de casas, pero pronto descubre que éstos no son lo que parecen. La banda Axe Gang acude a la zona y una serie de sucesos lleva hasta la confrontación final entre los vecinos y los delincuentes.
-   Crítica: Ñordoflín como una casa. Frikada del copón. Poco debes valorar tu tiempo para ponerte a ver semejante absurdez. Dicho lo cual, entremos en materia…
La patraña en cuestión va sobre un pequeño delincuente (Sing) que vaguea con su amigo gordo de abrumador intelecto haciéndose pasar por miembros del clan pseudo-mafioso de la Banda del Hacha. Un grupo malvado que viste con traje, sombrero de copa y lleva hachas en los cinturones. Todo muy práctico, como puede comprobarse. Estos paletos mamelucos siembran el terror allí donde van, excepto en Villa Pocilga, el único barrio/patio de vecinos que se les resiste, gobernado con mano de hierro por una casera con rulos y camisón que da hostias como panes y fuma cigarrillos a pares. La cual, dicho sea de paso, bien podría ser una versión hongkonesa de Doña Florinda, la madre de Quico en el Chavo del Ocho.
El caso es que se toman como objetivo conquistar el lugar y para ello se sirven de Sing, y sus ganas por formar parte del clan de las hachas, para utilizarlo en la liberación del asesino más peligroso de todos los tiempos, Espíritu Nefasto de la Nube Roja. Este mantiene una lucha sin igual contra ‘Doña Florinda’ y su marido, que resultan ser expertos combatientes en el arte del Kung-fu y que tienen, como arma más mortífera, el Rugido del león, un grito ‘pelao’ de la señora en cuestión que se carga todo lo que tiene por delante. En el fragor de la batalla, a Sing le desbloquean el segundo chakra y se vuelve también un superguerrero, lo cual aprovecha para mantener una lucha redentora con toda la Banda de las Hachas (al más puro estilo Matrix) y, en especial, con su nuevo líder Espíritu Nefasto con tal de salvar la comunidad y, supongo también (buscando una trascendencia que la película no tiene), su propia alma.
Que la película es una auténtica patochada es innegable, pero lo que de verdad no entiendo es qué ha impulsado (ni quién lo ha permitido) a los dobladores españoles a doblarla de forma cómica poniendo acentos absurdos en boca de chinos. Desde andaluz, catalán y gallego a argentino, mexicano e italiano. Todo lo que se les pasaba por la cabeza, permitiéndose licencias como meter chistes propios o doblar como Ace Ventura a uno de los personajes. La película ya es mala, no hacía falta humillarla de tal forma. Supongo que debieron pensar que así al menos se lo pasarían ellos bien. Pero lo único cierto es que han conseguido que la película resulte aún más truño al vulgarizarla de tal forma. En versión original y en inglés parece otra cosa, aunque eso no explica que pueda ser nominada a premios como los Globos de Oro o los BAFTA en calidad de Mejor película extranjera, lo cual dice mucho de la calidad del cine actual. Dejo a continuación el inicio del film en doblaje español para que valoréis de lo que os hablo (y luego si queréis lo comparáis con el tráiler ‘to molón’ que presenta Sony).
Así pues, dadas todas estas circunstancias, me complace anunciar que le otorgo el primer título de Ñordoflín de este blog a… Kun Fu Sión. ¡Enhorabuena por semejante hazaña!

-   Tráiler

Puntuación Pinículas y flins:
Ñordoflín

23 de diciembre de 2012

007: Skyfall (2012)


Color · Duración: 143' aprox. · Año: 2012 · Reino Unido · Calif.: No recomendada para menores de 12 años · Acción/Thriller
-    Director: Sam Mendes
-  Reparto: Daniel Craig, Javier Bardem, Judi Dench, Naomie Harris, Ralph Fiennes, Bérénice Marlohe, Albert Finney, Ben Whishaw
-    Premios: Satellite Awards: Mejor actor de reparto (Javier Bardem) y 7 nominaciones. Globos de Oro: nominada a Mejor canción original.
-  Sinopsis: En Skyfall, la lealtad de James Bond hacia M será puesta a prueba cuando el pasado de M vuelve para atormentarla. Su vida se verá en peligro, de modo que el agente 007 deberá localizar y eliminar la amenaza, sin importar el precio personal que tendrá que pagar. Tras el fracaso de la última y fatídica misión de Bond y revelarse la identidad de varios agentes secretos en distintos puntos del planeta, la sede del MI6 es atacada, obligando a M a trasladar su agencia. Debido a estos sucesos, su autoridad y posición se verán amenazados por Mallory, el nuevo Presidente del Comité de Inteligencia y Seguridad. Ahora, el MI6 se enfrenta a amenazas tanto externas como internas por lo que M decide acudir al único aliado en quien puede confiar: Bond. El agente 007 desaparece en las sombras con una única aliada: la agente de campo Eve. Juntos le seguirán la pista al misterioso Silva, cuyas letales y ocultas motivaciones están aún por desvelarse.
-   Crítica: En el 50 aniversario de esta mítica saga del cine de acción, llega la vigésimo-tercera película oficial del agente 007, Skyfall. Dirigida esta vez por Sam Mendes y protagonizada, igual que en las dos anteriores, por Daniel Craig –el séptimo actor que encarna el personaje–, el film nos muestra en esta ocasión un James Bond hastío que flirtea con las zonas más oscuras de la sociedad para acabar reencontrándose a sí mismo tras conectar con su pasado.
El argumento no es muy potente y tal vez no destile el humor fino de otras películas de 007, pero el film está acompañado de las grandes secuencias de acción que se esperan de una saga como esta. Además, Sam Mendes nos regala algunas escenas de gran belleza fotográfica, como la espectacular persecución en moto sobre los tejados de Istanbul, la elegante escena psicodélica en los rascacielos de Shangai con una pelea muy lograda a partir de un juego de luces y sombras desconcertante o la entrada a lo grande de Silva en helicóptero en la escena final, al más puro estilo Apocalypse Now, pero cambiando en esta ocasión la Cabalgata de las valkirias de Wagner por el blues eléctrico de John Lee Hooker y su Boom boom.
Aunque, sin lugar a dudas, la gran atracción de la película es disfrutar de la sensacional actuación de Javier Bardem. Hay que esperar más de un hora para ver su aparición en pantalla, pero merece la pena. Bardem interpreta a Silva, el primer villano con tendencia homosexual de la historia de James Bond. Parece un hecho anecdótico, pero realmente consigue recrear un personaje tan lleno de matices, pese a la gran simplicidad del guión, que sorprende. Es ligeramente amanerado, pero también altamente violento. Es aparentemente delicado, pero inquietantemente siniestro. Es un auténtico psicótico que disfruta de su plan de venganza.
Desde luego, las caras y gestos de Bardem son impagables, logrando no solo no caricaturizar un personaje que se presta a ello sino haciéndolo memorable, ya sea con detalles como el tinte rubio usado –cuya idea parte directamente de él– o como la escena en la que flirtea de manera tan perturbadora con Bond, tan habituado él a ganarse a las mujeres…

Sin duda, todo ello le hace ser un serio candidato a ostentar el título honorífico de mejor villano Bond de la historia. Realmente, si no lo es, le faltará poco. Tras ver este papel, me quedo con ganas de ver qué sería capaz de hacer vestido de Joker. Porque su actuación recuerda en algo a la mítica interpretación realizada por Heath Ledger del famoso payaso de sonrisa torcida.
Por último, cabe hacer mención a los excelentes títulos de crédito de la película, que mantienen el nivel al que nos tiene acostumbrados la saga –son toda una seña de identidad– e incluso lo mejoran con la gran canción de Adele que los acompaña, como si de la gran Shirley Bassey se tratara.
-   Tráiler:
 
-   Puntuación Pinículas y flins
Buena


22 de diciembre de 2012

El hobbit: Un viaje inesperado (2012)


Color · Duración: 170' aprox. · Año: 2012 · EUA · Calif.: No recomendada para menores de 7 años · Acción /Aventuras
-    Director: Peter Jackson
-  Reparto: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, James Nesbitt, Aidan Turner, Graham McTavish, Jed Brophy, Stephen Hunter, Ken Stott, John Callen, Adam Brown, Dean O'Gorman, William Kircher, Peter Hambleton, Mark Hadlow, Hugo Weaving, Andy Serkis, Sylvester McCoy, Cate Blanchett, Christopher Lee, Elijah Wood, Ian Holm, Barry Humphries, Jeffrey Thomas, Lee Pace, Conan Stevens, Bret McKenzie, Manu Bennett.
-  Sinopsis: El argumento de El hobbit se desarrolla sesenta años antes de los acontecimientos descritos en la trilogía de El Señor de los Anillos. Narra el viaje de un hobbit llamado Bilbo Bolsón (Martin Freeman), hasta la Montaña Solitaria en busca del tesoro robado, años atrás, por el dragón Smaug. Todo empieza cuando un día cualquiera, Bilbo recibe la visita de Gandalf el Gris (Ian McKellen), un poderoso mago, junto con trece enanos entre los que se encuentra Thorin Escudo de Roble (Richard Armitage), hijo de la familia poseedora del tesoro robado por Smaug. Además descubrirán que un antiguo y malvado poder amenaza la Tierra Media.

-   Crítica: Llega a los cines la primera de las películas de la largamente esperada nueva trilogía del universo Tolkien y, con ella, una proporcional decepción a la expectación levantada. Serán muchos los fans que, solo con ver de nuevo corretear por la pantalla las largas barbas del carismático Gandalf o con contemplar nuevas secuencias del bipolar Gollum quedarán satisfechos, pero a una película tan señalada se le podía exigir mucho más.
El Hobbit: Un viaje inesperado es, ni más ni menos, que la película que cabía esperar de la segunda incursión de Peter Jackson en los confines de la Tierra Media. Un film resolutivo, que no aporta mayor valor a la trilogía del Señor de los Anillos y que evidencia, ya desde su concepción, la ambición capitalista de la productora al anteponer la rentabilidad comercial de realizar tres películas a la calidad del proyecto. Y es que, pese a que a todas luces resultaba evidente que la historia se iba a ver resentida al estirar a tal extremo la trama de un libro más bien pequeño –sobretodo en comparación con la complejidad de los tres que conforman el Señor de los Anillos–, así se ha hecho, hasta lograr realizar tres largometrajes de nada menos que tres horas cada uno.
Pese a todo, eso era algo con lo que ya contábamos. En lo que realmente sorprende negativamente el film, y esto sí que era algo que resultaba impensable, es en su mayor fuerte aparentemente, el aspecto tecnológico. Hago mención especial al hecho que la película está siendo analizada tras su visionado en 3D HFR 48 fps. Esta especie de acertijo alfanumérico significa que la proyección se realiza usando la tecnología HFR (High Frame Rate) a 48 fotogramas por segundo en 3D, lo que traducido para no iniciados significa que se duplica el número de frames por segundo que el ojo humano percibe en comparación con las proyecciones de películas convencionales que se vienen realizando desde los años 20, de tan solo 24 fps. Hay que destacar que no todas las salas de cine están acondicionadas para emitir en esta calidad, ya que esta es la primera película de la historia que la emplea, por lo que puede que la versión que veáis sea diferente si no se especifica así en la entrada.
En todo caso, el novedoso sistema HFR a 48 fps aplicado al 3D no convence en absoluto, generando desde el primer momento una sensación extraña e incómoda de hiperrealidad que resulta poco cinematográfica. Es posible que requiramos de un periodo de adaptación, al igual que ocurrió en su momento, aunque ahora poco recuerdo nos quede, con la aparición de la televisión digital y la alta definición. Y es que, aunque parezca incomprensible, tal nitidez en la imagen nos genera una continua sensación de irrealidad que no ayuda a sumergirnos en la película. Paradójicamente, en muchos momentos es como estar viendo una versión “barata” del Señor de los Anillos, como si de una grabación casera o de un teatrillo televisivo se tratara.
Además, los primeros diez minutos de la película no ayudan para nada, ya que en una incomprensible necesidad de demostrar rápidamente las posibilidades que el nuevo sistema ofrece, se nos apabulla con un constante de imágenes de persecución que, dada su extraña velocidad, abruman más de lo que deberían y acaban resultando confusas y difíciles de seguir.
Por otro lado, y debido al exceso de pantallas verdes utilizadas y el escaso uso de decorados y localizaciones reales, se nota en algunos momentos cierta desubicación y falta de intensidad interpretativa por parte de los actores, que transmiten algo de frialdad, ensalzando aún más esa sensación de extrañeza durante el visionado del film que no te acaba de permitir adentrarte en él.
En resumen, la película merece ser vista en tanto al hito cinematográfico del año que representa y en cuanto a la oportunidad que brinda de poder participar en la experiencia de una nueva concepción de cine –tal y como Avatar hizo hace un par de navidades con la aparición del 3D y formarnos así una opinión favorable o demoledora de lo que parece que nos quieren intentar vender como el futuro del cine. Quitando esto, solo nos queda una película cuyo mayor valor es resultar entretenida pese a sus casi tres horas de duración y en la que poder contemplar nuevos personajes para la historia como el Rey trasgo, una especie de Jabba de Star Wars tumoroso, o Azog ‘el orco blanco’, que bien podría ser un Voldemort vigoréxico con ínfulas de Khal Drogo.
-   Tráiler:

-   Puntuación Piniculas y flins:
Regulera